La
Organización de las Naciones Unidas (ONU) nació tras la devastación y el trauma
causado por las dos guerras mundiales, que redefinieron el orden global en el
siglo XX. La necesidad de establecer una organización internacional que
promoviera la paz y la seguridad se hizo evidente después de la Primera Guerra
Mundial, lo que llevó a la creación de la Liga de las Naciones en 1919. Sin
embargo, la ineficacia de esta última en prevenir la Segunda Guerra Mundial hizo
evidente la urgencia de plantear un nuevo enfoque.